Configuras el correo de un dominio y el email no llega. Apuntas un dominio a un nuevo servidor y la web sigue mostrando la versión antigua. Añades un subdominio y no resuelve. En los tres casos, el primer paso de diagnóstico es el mismo: mirar qué dice realmente el DNS del dominio en este momento, no lo que crees que configuraste.
Qué es el DNS, en corto
El DNS es el sistema que traduce nombres de dominio (ejemplo.com) en la información que los servidores necesitan para actuar: a qué IP apunta, qué servidor gestiona su correo, qué servicios externos tiene autorizados. Esa información se organiza en registros, cada uno con un tipo y un propósito distinto.
Los tipos de registro más importantes
- A: apunta el dominio a una dirección IPv4. Es el registro más básico: define dónde vive la web.
- AAAA: igual que A, pero para IPv6.
- MX (Mail Exchange): indica qué servidor gestiona el correo de ese dominio. Si está mal configurado o falta, el email simplemente no llega.
- TXT: un registro de texto libre, usado sobre todo para verificación de propiedad del dominio y para configurar SPF (qué servidores pueden enviar correo en tu nombre), clave para la seguridad del email.
- NS (Name Server): indica qué servidores DNS son la autoridad para ese dominio. Si están mal, ningún otro registro se resuelve correctamente.
- CNAME: hace que un subdominio apunte a otro nombre de dominio en vez de a una IP directamente. Muy usado para servicios de terceros (
blog.ejemplo.comapuntando al proveedor del blog). - SOA (Start of Authority): contiene datos administrativos de la zona DNS, como el servidor DNS principal y el tiempo de refresco.
Cómo consultar los registros DNS de un dominio
- Escribe el dominio que quieres consultar.
- Elige el tipo de registro (A, MX, TXT, NS, CNAME, SOA...) o consúltalos todos.
- Revisa el resultado en tiempo real.
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Por qué "en tiempo real" importa: la propagación DNS
Cuando cambias un registro DNS, ese cambio no se aplica al instante en todo internet. Los servidores DNS de todo el mundo guardan una copia en caché durante un tiempo (el TTL, time to live, definido en el propio registro), así que un cambio puede tardar desde minutos hasta 48 horas en verse reflejado según dónde se consulte. Consultar el DNS directamente (en vez de fiarte de lo que ves en tu propio navegador, que puede tener caché) te da el estado real en ese momento.
Diagnósticos habituales con esta herramienta
- El correo no llega: revisa el registro MX; si está vacío o apunta al servidor equivocado, ahí está el problema.
- La web sigue mostrando contenido antiguo tras un cambio de hosting: revisa el registro A; si sigue apuntando a la IP anterior, el cambio no se ha propagado o no se guardó correctamente.
- Un subdominio no funciona: revisa si existe el CNAME o A correspondiente.
- Verificar la configuración de seguridad de email: el TXT con SPF es el primer paso antes de revisar DKIM y DMARC con más detalle.
Preguntas frecuentes
¿Por qué veo un resultado distinto al de mi proveedor de dominio? Puede ser propagación en curso, o que estés consultando un servidor DNS con caché desactualizada; una consulta directa como esta suele mostrar el estado más reciente.
¿Necesito ser el dueño del dominio para consultarlo? No, los registros DNS son públicos por diseño; cualquiera puede consultarlos.
¿Qué hago si el NS está mal? Corregirlo en el panel de tu registrador de dominio; hasta que no apunte a los servidores DNS correctos, ningún otro registro se resolverá bien.
¿Cuánto tarda en aplicarse un cambio de DNS? Depende del TTL configurado, normalmente entre minutos y unas pocas horas, aunque en casos extremos puede llegar a 48 horas.
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