La línea de tiempo se calcula desde una marca de reloj, no con intervalos acumulados: no se desvía aunque la pestaña se ralentice.
Suena un pitido en los últimos 3 segundos de cada fase (cuenta atrás) y un doble pitido al pasar de trabajo a descanso. El volumen depende del dispositivo: los auriculares puestos en el gimnasio lo harán inaudible para otros.
El descanso puede ser 0 para entrenamientos continuos, y las series con descanso largo permiten circuitos de varias rondas.
Si la pestaña se cierra, el temporizador se detiene: no hay aviso por correo ni móvil.